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Aldea Las Nubes, San Martín Sacatepéquez.
Reconocimiento de Cementerio Clandestino.

Juan José Monterroso Fundamam + REMHI,
Parroquia de San Martín Sacatepéquez, Quetzaltenango.

Relatoría de la visita

El jueves 13 de Octubre de 2005, en compañía de 12 miembros de la Procuraduría de Derechos Humanos, PDH, estando como responsables de la visita, el Auxiliar Edeliberto Cifuentes, Alejandro Esquivel, de la Unidad de Investigaciones y Enrique López, responsable de la región, asistimos a la comunidad de la Aldea Las Nubes, en San Martín Sacatepéquez, para realizar una visita de reconocimiento del lugar denunciado.

Información preliminar nos había indicado que tras el alud provocado por la tormenta sobre esta comunidad, se había dejado al descubierto los restos de unas osamentas humanas, descubiertos tras la tormenta por los dueños del terreno y de la vivienda arrasada. Inicialmente en presencia del Alcalde Auxiliar y otras personas de la comunidad y un delegado de la PDH, se encontró y filmó los restos encontrados, un cráneo y dos huesos que corresponden al fémur y posiblemente a una parte de pelvis. Los restos óseos están incrustados en los cimientos de la casa, en la parte sur. La casa posee una extensión aproximada de 4 x 5 mts. de extensión ubicada del lado derecho de la carretera que conduce de San Martín hacia Colomba Cosa Cuca. La familia propietaria del inmueble compró dicho terreno a otra personas hace unos 10 años y asentó su casa sobre una extensión de unos 25 metros cuadrados. La sencillez de la estructura de la vivienda consistente en una cocina – comedor y un cuarto, no exigió hacer cimientos más profundos lo que les hubiese permitido percatarse de estar sobre un cementerio clandestino. Los restos óseos están ubicados bajo la estructura de la cocina. La casa esta pintada de color verde oscuro.

El lugar donde se ubican los restos óseos sigue en peligro de deslave, aunque la familia inicialmente ha colocado unos bloques para retener el agua de lluvia y desviarlo hacia una barranca al lado derecho de la casa, el mismo no es suficiente para proteger el área descubierta. La casa esta en peligro de derrumbarse, lo cual de suceder así podría aun más llegar a perderse las evidencias.

De mi parte, tomé una muestra de material óseo de unos 2 cms3 de dimensión con muestras de arena pómez que la cubría, dado el desprendimiento de dicha porción del hueso –cabeza de fémur-, para entregar a la Fundación de Antropólogos Forenses, seguidamente recubrí la pieza expuesta (fémur posiblemente) con arena pómez y protegí la zona con una lamina de unos 60 x 40 cms de extensión, seguido de 6 bloques llenos de 20 x 40 cms, y una puerta de madera de unos 60 por 1.80 mts. Dejé recomendaciones a la familia de proteger la zona, situación difícil para ellas dado que están albergadas en la escuela y eso dificulta la protección del lugar, inicialmente de personas curiosas que saben del hallazgo, deciden observar no sin dejar de tocar el área expuesta. Esta situación exige por lo mismo una inmediata atención para realizar el trabajo de exhumación asegurando que nuevas lluvias y/o la acción de personas curiosas puedan borrar las evidencias encontradas.

El día de ayer 12 de octubre, tras la información pública del hallazgo (informe de diario Prensa Libre 11.10.05) se hizo presente el Ministerio Público para reconocer el área descubierta, el cual se llevó luego de su visita a la zona –según el informe de testigos- dos huesos en un costal. No dejó ninguna información adicional ni sugirió la protección del sitio expuesto a la familia propietaria. Según información de la PDH, la visita del MP se realizaría en conjunto con la PDH para el día de hoy, pero ellos se adelantaron un día.

El día 13, tras la visita solicité a Alejandro Esquivel y Enrique López de averiguar el número de expediente abierto de parte del MP para trasladar dicha información a José Suasnavar de la Fundación de Antropólogos Forenses de Guatemala (FAFG) –facilitándole el celular de José-.

El día de hoy 14 de Octubre de 2005, dí seguimiento a la PDH, el Sr. Alejandro Esquivel me informó que se había dado ya la comunicación entre el Auxiliar (Julio Morales) de DDHH y el Fiscal en la ciudad de Quetzaltenango, el Lic. Jorge Molina y estaban por definir la visita de forenses a la región, pero informaba que los restos encontrados luego del estudio realizado, si corresponden a un ser humana, por lo que agilizarían los tramites para la exhumación. El contacto para esta relación ha sido El auxiliar Rudy Castillo Ramírez. Seguidamente he contactado a José Suasnavar de la FAFG, a quien he dejado esta información para que por su parte contacte al Auxiliar Rudy Castillo y se de seguimiento a los tramites de ley para iniciar la exhumación. De acuerdo a José Suasnavar, de agilizarse los trámites, tras contactar al Fiscal, ellos estarían indisposición de trasladarse a Las Nubes el próximo lunes 17 de octubre.

De mi parte quedé de informar de los avances de este proceso y solicitar a la Parroquia + FUNDAMAM el apoyo para contar con un equipo de personas que puedan apoyar a la FAFG en las labores de exhumación.

Contexto del Cementerio:

En septiembre de 1979, luego de 8 años de trabajo de preparación político militara en la región del altiplano y boca Costa, mediante un mitin en estas comunidades se dio a conocer la Organización Revolucionaria del Pueblo en Armas, ORPA, como una organización guerrillera en defensa de los sectores emprobrecidos del país, en especial en la defensa de los derechos de los trabajadores de las fincas cafetaleras. El sitio escogido para esta actividad fue en las fincas Mujulia y Culpan, pertenecientes al municipio de Colomba, Costa Cuca. Con esta actividad se iniciaron públicamente varias acciones de la guerrilla en la región. En la medida en que dicha organización se fue enraizando en la zona, el Ejército comenzó el establecimiento de destacamentos militares asentados en los lugares denominados La Cumbre y Las Nubes.

Desde 1980 hasta 1987 estuvieron estos destacamentos ubicados en estas comunidades, realizando una labor de intimidación a la población para que nos se unieran a la guerrilla y una labor contra insurgente en la zona en un punto estratégico entre la zona militar No. 18 de Quetzaltenango y el Destacamento Militar ubicado en Santa Ana Berlín, Coatepeque. Los testimonios sobre el tipo de control ejercido en estos dos destacamentos iban desde el registro del transporte de pasajeros. Una persona encapuchada ingresaba a los mismos y bajaba a las personas sospechosas de estar involucradas con ORPA, especialmente jóvenes y personas adultas, entre 15 a 40 años. Muchos fueron llevados obligadamente para prestar servicio militar, de otras personas no se supo nunca su paradero.

Durante los años más álgidos de la violencia, 1982 a 1985, se realizaron cateos permanentes a las casas vecinas de las aldeas y municipios circunvecinos, realizando detenciones ilegales y secuestros de personas por las noches. De igual manera se supo que tras el registro y detención de personas consideradas subversivas de parte del Ejército, estas eran conducidas a estos destacamentos y luego no se supo su paradero. Algunas personas lograron salir de ahí tras largos procesos de demandas de sus familiares y por influencia ante autoridades militares y de otros organismos del Estado. Testimonios recibidos por REMHI y la Comisión de Esclarecimiento Histórico, plantean que por la noches y hacia el amanecer se oyeron muchas veces las voces de personas que eran torturadas en dichos Destacamentos.

Varias familias de personas desaparecidas en este contexto, esperan y han solicitado a la Parroquia, a través del proyecto REMHI y esta a la Fundación Mam, el dar seguimiento a este hallazgo, a fin de conocer el paradero de sus familiares desaparecidos y el resarcimiento de los mismos. De parte de autoridades y familias de la comunidad de las Nubes, esperan que se haga el “levantamiento del entierro” dado que la presencia del espíritu de las personas ahí enterradas les han inquietado durante todos estos años, por lo que ofrecen toda su colaboración.

Quetzaltenango, 14 de Octubre de 2005.

Contactos establecidos:

PDH:
Alejandro Esquivel. Unidad de Investigaciones de la PDH.
Teléfonos: Unidad de investigaciones 22302082. Celular 53096371
Auxiliar Rudy Castillo Ramírez. Celular 5524 5681
Enrique López. Unidad de formación – promoción de Derechos Humanos. Responsable de la región donde se ubica el hallazgo.
Telefax: 7765 2176, 7768 5437.

Fundación de Antropólogos Forenses:
José Suasnavar. Tel. Celular 5511 9113.
E-mail: jose.suasnavar@fafg.org

Prensa:
El Quetzalteco:
Á ngel García. Reportero y responsable del caso. Tel. 5866 9583 y 5797-3574;
E-mail: jagarcia@elquetzalteco.com.gt

Parroquia San Martín Sacatepéquez
Padre Ángel Vicente Díaz, Párroco. Tel. 7768 6658
Fundación Mam:
Juan José Monterroso
Antropólogo, experto en la región Mam. Telefax: 7767 7776 y celular 5539 5773.
E-mail: jjmonter@intelnett.com